Agradecer, ¿a quién? ¿por qué? ¿para qué?

Agradecer
FIDEL SALGUEIRO –

En la Venezuela de hoy si negocias puedes ser considerado un vendido; si dialogas, un traidor. Si Leopoldo López sale de la cárcel debe dar explicaciones. No se asume como una batalla ganada, debe atribuírsele alguna sombra de duda. La dirigencia opositora siempre ha sido más cuestionada desde sectores de la oposición que desde el gobierno. Todo un contrasentido. Es como atacar a tus generales en medio de la batalla. Esos que son los líderes que tenemos y son los que le han dado la cara al régimen, en una batalla desigual.  No combaten en una democracia convencional. Nuestros dirigentes formados, como en cualquier país civilizado, para la democracia, se han enfrentado a una moderna hegemonía fascista.

Todo lo hemos convertido en eterna crítica, que más que crítica es descalificación y para mí ese ha sido el gran triunfo de Chávez, destruir moralmente a sus adversarios. Tuvo tanto éxito con la destrucción moral que de verdad nos hemos creído que con los adecos y los copeyanos había hambre, y hasta comíamos perrarina, que además era costosísima,  lo de la movilidad social fue un “invento con cifras maquilladas”, “los gerentes de PDVSA eran insensibles”,  y bueno los políticos  de AD y Copei fueron  los culpables de todos nuestros males.

Hasta nos creímos que de verdad existió tal cosa como una cuarta república “podrida” y una quinta república que venía a salvarnos. En fin todo se cuestiona, con la irreverencia de un verbo extremadamente inquisidor ¿Cuándo nos volvimos así? Personalmente me niego a parecerme a ellos, me refiero al chavismo, a los que le han hecho tanto daño al país, no solo con sus acciones sino con sus terribles palabras.

Esto lo menciono a propósito de Rodríguez Zapatero y el agradecimiento que le da Lilian Tintori, la esposa del preso de conciencia Leopoldo López, al ex-presidente español por la liberación de su esposo.

Algo importante de comentar es que el personaje en cuestión no es venezolano, es español, es decir no habla por venezolanos de  “ningún bando” -detesto esa palabra bando-, simplemente no puede hacerlo y es además un ex-mandatario de España, así que, por encima de todo, sus pasos vienen dados, al menos, tras la consulta con la cancillería española. Es un tema de fondo, no de formas políticas, y eso explica por qué Rajoy anuncia primero que cualquier persona en Venezuela, el cambio en el régimen privativo de libertad de Leopoldo López, es decir de las celdas de Ramo Verde a su casa por cárcel.

Zapatero nunca ha sido un representante del gobierno de Maduro para negociar nada, ha sido solo su vocero y un asesor, y ese ha sido su rol, sencillamente porque el gobierno ante la falta de reconocimiento mutuo no tiene interlocutores válidos. Es en ese escenario con el que hay que entender al personaje y no agredirlo por lo que nunca ha desempeñado. Que es negociar por el gobierno de Venezuela.

¿Por qué el régimen de Maduro busca los buenos oficios de Zapatero? En mi humilde opinión son dos las razones. Primero: dos de los partidos más influyentes de la MUD, Voluntad Popular y Acción Democrática, son miembros de la Internacional Socialista, de donde es también el PSOE, el partido de Zapatero y Felipe González, y el PRD, el partido de Leonel Fernández -otro de los facilitadores-. Es decir, en el seno de la Internacional Socialista existe una preocupación por el caso de Venezuela, como la hay en España, que hoy alberga a más de 300 mil venezolanos y tiene 200 mil españoles viviendo en Venezuela.

Segundo: Es obvio que Zapatero tiene conductos abiertos con el gobierno chavista, España le vendió fragatas y trenes al Metro de Caracas durante su gobierno ¿Qué es lo difícil de entender? Para España es un problema de Estado.

El gobierno español ha dado, tras bastidores, apoyos a los sectores opositores -y de los más importantes-, empezando por el de los padres de Leopoldo; pasaportes a dirigentes opositores en el exilio para que estos puedan movilizarse, ante el retiro de sus respectivos pasaportes venezolanos, por parte del gobierno de Maduro; o la cobertura a Lilian  Tintori, a quien personalmente considero la persona que le ha abierto una ventana internacional al drama venezolano.

Para validar esta última afirmación usaré las palabras de Moisés Naim, quien en su visita a Venezuela, en el año 2013, expresaba “que no se explicaba por qué la oposición no había salido internacionalmente a denunciar al régimen de Venezuela”.

Gracias a ella y su denuncia por la condición de preso político de su esposo, es que el caso Venezuela comenzó a ventilarse internacionalmente y a verse como el de “un régimen con problemas de funcionamiento democrático”, hasta llegar a ser lo que es hoy, una vulgar tiranía bananera.

Uno de los gobiernos que dio espacio para la denuncia de la mujer de Leopoldo, ha sido el de Rajoy y pienso además que el apoyo español ha sido llevado adelante de modo tan inteligente que tanto Rajoy del PP como Zapatero del PSOE comparten esta importante cuasi liberación de Leopoldo.

De eso se trata la democracia, de entender que hay posiciones y que ante problemas de Estado se debe actuar en conjunto, al margen de los estilos o las posiciones. Lecciones para aprender, simplemente porque las hegemonías son malas y los pensamientos únicos detestables.

¿Se debe dar las gracias a Zapatero? Personalmente creo que todo el que ayude a soltar la presión social en mi país merece agradecimiento. ¿Tiene sentido llamar vendidos a quienes busquen salida para el diálogo? Creo que el diálogo es necesario y debe primar. Es importante empezar a ver las cosas con otra perspectiva y haré mías las palabras de Roció San Miguel, en su entrevista del lunes 10 de julio en el portal Prodavinci.com:  “Dejar atrás los esquemas del todo o nada”. Las cosas necesitan otro cauce para poder reconstruir a nuestro país. No es cuestión de poner la otra mejilla, tampoco de perdonar. Se trata de reconciliarnos, cuando eso ocurra habremos dejado atrás el inefable legado de Chávez construido sobre la división, los extremos y la destrucción moral del otro.

Fidel Salgueiro, ingeniero en telecomunicaciones, residente en Barcelona, España

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