Almagro contundente: No a la ANC y sanciones a la cúpula corrupta

Almagro sube el tono: No a la ANC y sanciones a la cúpula corrupta

El secretario general de la OEA Luis Almagro acompañó el domingo 16 de julio a los venezolanos que se expresaban en la Consulta Popular y el miércoles 19 fue invitado a comparecer ante el Subcomité para el Hemisferio Occidental del Senado EEUU para debatir sobre la inexistencia de Estado de Derecho en Venezuela. Hoy jueves, Almagro, “con gran pesar, … en momentos de máxima urgencia”, ha presentado su tercer informe sobre la situación venezolana.

Sus tres informes han sido recibidos por tres presidentes distintos del Consejo Permanente de la OEA. El primero, en junio de 2016, fue recibido por el representante de Belice, embajador Patrick Andrews. El segundo, presentado en marzo de 2017, debió ser discutido bajo presidencia boliviana (Diego Pary). El tercero, que consta de 60 páginas, ha sido entregado al representante de Brasil, embajador Jose Luiz Machado E Costa. Desde entonces el estado de cosas ha empeorado en Venezuela, sobre todo la ingobernabilidad y la represión. En éste, “se reflejan las violaciones deliberadas y sistemáticas perpetradas por el Gobierno de Venezuela contra la ciudadanía de ese país durante las protestas en curso”.

LLAMADO URGENTE

“Los Estados Miembros (de la OEA) tienen la obligación de apoyar al pueblo de Venezuela, desamparado por su propio Gobierno. Ya es hora de reconstruir el puente entre Venezuela y la democracia, para que el país pueda transitar nuevamente por la senda de la estabilidad y la prosperidad. Nuestra región debe redoblar esfuerzos para contribuir a que Venezuela pueda hacer uso de los instrumentos y mecanismos que tenemos a nuestra disposición para fomentar el restablecimiento del orden constitucional”, dice Almagro.

No está de ninguna manera satisfecho con el curso que la OEA oficialmente ha adoptado. Considera que los esfuerzos diplomáticos, tanto dentro como fuera de la OEA, “han sido rechazados y, en su lugar, han sido utilizados por parte del Régimen como cortinas de humo para consolidar aún más su control del poder. El significado del término “diálogo” ha decaído hasta llegar a denotar una extensión o empeoramiento del status quo”.

En esta oportunidad, Almagro considera que alguna solución duradera al conflicto venezolano exigirá algún tipo de negociación entre el Gobierno y la Oposición.

“Ello requerirá el apoyo de agentes externos. Con todo, para que esa negociación sea efectiva, será necesario que sea sincera; todas las partes deberán participar de buena fe, adoptar un marco de tiempo realista, y esforzarse por obtener resultados tangibles. En Venezuela no puede tener lugar ninguna conversación significativa sobre el rumbo a seguir mientras no se hayan cumplido condiciones previas claras. Sí, habrá palabras, pero las palabras deberán ir acompañadas de hechos”.

PRESIONES Y SANCIONES

La comunidad internacional, dice, debe seguir ejerciendo presión contra el Régimen por todos los medios posibles, incluida la aplicación de sanciones específicas contra personas que cometen graves violaciones de derechos humanos o que están involucradas en la corrupción y/o el narcotráfico y la delincuencia organizada.

Asimismo, los Estados Miembros de la OEA deben exigir colectivamente del Gobierno de Venezuela lo siguiente:

– La suspensión inmediata del proceso de asamblea nacional constituyente.

– La suspensión inmediata de la represión. Debe garantizarse el derecho de las personas a la libre expresión, la libertad de reunión y la protesta pacífica, sin amenazas, detención, prisión o tortura.

– Una investigación a gran escala sobre los actos de figuras clave del Régimen y sus subordinados para garantizar la rendición de cuentas por los crímenes cometidos contra la población civil en Venezuela.

– La liberación inmediata de todos los presos políticos.

– La convocatoria inmediata de elecciones libres, justas y transparentes. Esas elecciones deberán ajustarse a las normas internacionales e incluir la presencia de observadores internacionales. Deberán suspenderse todas las prohibiciones contra los partidos políticos, las organizaciones y los candidatos, con el fin de garantizar la plena participación.

– El establecimiento inmediato de un canal para prestar asistencia humanitaria directamente al pueblo de Venezuela.

– El retorno al orden constitucional con pleno respeto de la separación de poderes de cada uno de los poderes públicos, de acuerdo con las normas establecidas en la Constitución de Venezuela.

Esas medidas deben incluir:

  1. La restauración de todas las atribuciones de la Asamblea Nacional;
  2. La selección democrática del Consejo Nacional Electoral; y
  3. La selección democrática del Tribunal Supremo de Justicia de Venezuela.

– El establecimiento de un mecanismo eficaz de lucha contra la corrupción para investigar la corrupción generalizada, el robo y el despilfarro de los recursos públicos.

ALMAGRO ANTE EL SENADO

El miércoles 19 Almagro había sido consistente ante el subcomité del Senado de Estados Unidos, en el que el senador Marco Rubio calificó a Diosdado Cabello como “el Pablo Escobar venezolano”.

Durante su intervención, el secretario general de la OEA se expresó así:

“Un claro mensaje debe ser enviado a Maduro y sus colegas: los criminales cuya corrupción, cuya estrategia y cuyas órdenes han creado esta crisis y matado incontables ciudadanos, serán objetivos a tener en cuenta.

“Apoyamos sanciones a los individuos que hayan cometido delitos, y sean acusados de corrupción y necesitamos más presión económica sobre un gobierno que está invirtiendo el dinero que gana a través de recursos naturales que pertenecen al pueblo, para combatir y matar a ese mismo pueblo.

“La tortura es un crimen contra la humanidad. Tenemos la intención de apoyar las investigaciones y pedimos a quienquiera que pueda hacerlas ayudar a identificar las prácticas de torturas en Venezuela y a los responsables de ellas, sobre todo ante la Corte Penal Internacional.

Tercer informe de Luis Almagro al Consejo Permanente de la OEA

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