España adapta exámenes de nacionalidad a su “realidad cambiante”

España adapta exámenes de nacionalidad a su “realidad cambiante”

 

THE DIPLOMAT –

El Instituto Cervantes ha publicado en su página web el nuevo Manual para la preparación de la prueba CCSE (conocimientos constitucionales y socioculturales de España) para la adquisición de la nacionalidad española, en el que ha modificado 75 de las 300 preguntas.

Se trata de la primera modificación de los contenidos del Manual (en este caso, el 25 % de los ítems) desde que fue elaborado en 2015, cuando entraron en vigor las nuevas leyes de nacionalidad.

Las nuevas leyes, promulgadas en octubre de ese mismo año, establecen que todos los aspirantes a obtener la nacionalidad española por residencia en España o por su origen sefardí deben aprobar la prueba CCSE, a excepción de los menores de edad y otros casos concretos. Casi 150.000 candidatos se han presentado a la prueba en este periodo.

En los próximos años se seguirán actualizando progresivamente las preguntas “para adecuarlas a la realidad cambiante de la sociedad española”, según el Cervantes. Entre los nuevos ítems del inventario figuran 38 cuestiones relacionadas con el Gobierno, la legislación y la participación ciudadana.

Dentro de estos dos primeros apartados, los aspirantes deberán responder sobre las lenguas cooficiales en algunas comunidades autónomas, el Tribunal Constitucional, las policías autonómicas, el Parlamento, la separación de los poderes del Estado, el Defensor del Pueblo, las elecciones generales, la mayoría de edad o el derecho a la huelga.

Las nuevas pruebas incluyen preguntas sobre el Tribunal Constitucional o las policías autonómicas

El resto de las preguntas recién incorporadas se refieren a la organización territorial de España, geografía física y política, cultura e historia y sociedad española.

Por ejemplo, los aspirantes deberán responder sobre las ciudades más pobladas, el clima y la orografía de la Península Ibérica, el Camino de Santiago, la edad para sacar el carné de conducir, los impuestos, el euro, la tarjeta sanitaria europea, los paradores de turismo, la jornada laboral, el cinturón de seguridad en los vehículos o el acceso a la Universidad para los adultos, entre otros asuntos.

Además de la prueba CCSE que diseña y administra el Cervantes, los aspirantes tienen que superar otra prueba de conocimientos de lengua española. Se trata del diploma de español DELE (nivel A2 o superior), que concede el Instituto en nombre del Ministerio español de Educación, Cultura y Deporte. El DELE se exige a todos los extranjeros y sefardíes salvo a las personas procedentes de países o territorios en los que el español es lengua oficial (por ejemplo, Venezuela).

Publicado en The Diplomat

 

Deja un comentario