‘El Gato’ Morán es el padrino de La Chinita en Madrid

A José Luis Morán, El Gato, es posible encontrarlo en todos los convites; en presentaciones de obras poéticas, engrosando el ventetú de grupos latinos, en los mercadillos populares, en programas de radio, grabando sus baladas, en manifestaciones callejeras, en cumpleaños inesperados, cantando a dúo entre candilejas con vocalistas españolas y… en las festividades anuales de La Chinita, deidad maracucha a la que desde hace trece temporadas en Madrid El Gato le canta, la viste, la baja, la acomoda, le consigue nichos eclesiales, le busca donantes y en noviembre la festeja con un rumbón reverendo.

El sábado 29 de octubre El Gato “la bajó” y en el CC La Ermita hubo gaitas, gastronomía criolla y presentación de las reinas de la festividad.

El sábado 19 de noviembre es el día grande. La XIII Feria de la Chinita en Madrid. Primero, misa con serenata gaitera en la basílica Hispanoamericana Nuestra Señora de La Merced, y luego, en la Sala Bucca concierto de gaitas del grupo Madridcaibo, que dirige el mismo Gato al cuatro y la voz.

El año pasado fue entronizada la imagen de la patrona de Maracaibo en esa basílica, y pronto lo será allí mismo la Vírgen de Coromoto, patrona de Venezuela. El párroco Juan Vaca ha sido hacendoso en convertir su templo en base espiritual de los fieles latinoamericanos en Madrid. La iglesia puede albergar hasta 3 mil personas de pié y existen 14 nichos donde tienen sus altares las patronas de cada país.

José Luis Morán, El Gato.
José Luis Morán, El Gato.

El altar de La Chinita lo diseñó Serafín Sousa, Javier Albornoz pintó el óleo con la imagen, Fulvio Rodríguez fue el bruñidor del relicario en madera, el marco lo diseñó Argimiro Palencia, que el que le hace los trajes a las misses goajiras. En el proyecto para engalanar a La Chinita madrileña y su nicho en la basílica participaron cerca de 50 artistas plásticos maracuchos. Para ello fue creada la Fundación Beltway, que conforma un grupo empresarial venezolano devoto de la vírgen, y también funciona la Asociación Cultural Feria de La Chinita, que es la figura jurídica vigente desde 2006.

El asentamiento de La Chinita en Madrid, cuenta El Gato, no ha sido fácil. Partió de la basílica San Juan de Dios, en Maracaibo, pero durante 3 años estuvo varada en la sacristía de la parroquia Nuestra Señora de la Guadalupe (frente al parque Berlín, en el barrio Hispanoamérica). “Allí no encontró nicho adecuado, no encajaba y la remodelación resultaba muy costosa”. El cura de Maracaibo Carlos Sánchez Fuenmayor, que tiene la cátedra chiquinquirense en la Universidad Unica, se encontraba estudiando en España hace como 6 años, hizo las primeras gestiones para que una iglesia en Madrid adoptara a la vírgen. En abril del año pasado comenzaron los voluntarios a organizarse, fueron a donde el cura Vaca en la iglesia de Nuestra Señora de la Merced y éste decidió inmediatamente que allí tendría nicho seguro.

En el camino, en la búsqueda de fondos, grabaron un discos de gaiteros por el mundo, Franco de Vita invitó a El Gato a su concierto en el Palacio de los Deportes. Se incorporó el cantante maracucho Luigi Castillo, estrecharon lazos con otros artistas zulianos.

-¿Cuándo y cómo llegó La Chinita a Madrid?

-El 20 de octubre de 2012 el párroco Alfonso Rovira la recibió. Llegó por Ipostel. El cura de allá le dijo al cartero: “Ahí le dejo a La Chinita, espero que llegue bien”. Y llegó en diez días.

La celebración en España no se circunscribe a Madrid. La festividad se extiende hasta Zaragoza, Fuengirola, Barcelona, Mallorca y Tenerife. Fuera de Venezuela, el Día de La Chinita es celebrado en 23 ciudades en todo el mundo. En Roma, en Amsterdan, en Doha, en Oslo, Otawa, Tampa, Houston, Ciudad de Panamá, la veneran todos los años.

“La Chinta me ha puesto en el camino mucha gente sensibilizada”, dice El Gato. “Eso sí, con mucha mano zurda”.

El gasto necesario para llevar adelante esta festividad anual en Madrid, no baja de 20.000 euros.

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