Karin Ruckhaus y los contendores. Foto-montaje: VS

Víctor Suárez

La venezolana Karin Ruckhaus ha sido la intérprete de Hillary Clinton para la Voz de América en español en los dos primeros debates con su contendor Donald Trump en las elecciones presidenciales estadounidenses de 2016. Ahora se prepara en Madrid para el tercero, que se celebrará el miércoles 19 en Las Vegas, pero lo hará desde los estudios en Washington.

karim-y-hillary2–No soy LA voz de Hillary en la Voz de América, porque no lo he sido ni lo seré para siempre; sólo soy la persona asignada para interpretarla en estos tres debates, aclara.

Muchas cadenas de radio y televisión en español, en América y Europa, han presentado siempre estos debates, dada la importancia que el acontecimiento reviste en todo el mundo. Pero los de este año son distintos. Es la primera vez que una mujer interviene en esta contienda particular, de manera que también es la primera vez que los medios audiovisuales utilizan intérpretes femeninos para cumplir la misión. No hay experiencia, ni modelos a los que acudir, ni listado de errores a evitar.

En la TV estadounidense que trasmite en español existen veteranos en la interpretación de candidatos. Un ejemplo es el del cubano Vicente de la Vega, que en esta oportunidad es “la voz de Trump” para la cadena Univisión. Ha sido intérprete profesional durante 46 años. En su larga carrera ha interpretado dos veces a Ronald Reagan, dos veces a George Bush, dos veces a Bill Clinton y dos a Barack Obama. Todos ellos han obtenido el trofeo presidencial en cada oportunidad, pero ahora no debería estar tan seguro De la Vega de estar interpretando a un caballo ganador.

En el caso de intérpretes femeninas no hay historia. La presencia de Hillary Clinton en 2016 ha obligado a la procura de un recurso inédito, tanto en América Latina, en español y portugués, como en el resto del mundo, en cualquier otro idioma. Por ejemplo, la televisión pública española RTVE, en su canal 24 horas, recurrió a la joven Aída González del Álamo, que cumple ya 10 años como intérprete profesional; lástima que el desequilibrio en el volumen entre la voz de fondo de los presidenciables y la de los intérpretes era tan malsonante y chocante que, en mi caso, preferí seguir los debates por Telesur.

Estos medios no han estado presentes en el escenario en el que se desarrollan los debates, ni en Nueva York, ni en Misuri, ni tampoco lo estarán en Nevada, sino en sus propios estudios. En el caso de la Voz de América, en Washington. Retrasmiten desde una cabina, en la que reciben la señal maestra.

La interpretación simultánea no es nada fácil. Se debe conocer a fondo al personaje, manejar sus latiguillos, su formación, las inflexiones de la voz, sus guiños mudos, estar alertas ante la recurrencia a citas históricas o a expresiones en jerga de difícil y temeraria traducción, entre muchas otras aristas personales. Una interpretación gangosa, dubitativa, con pausas muy perceptibles, o excesivamente neutra, pudiera hacer sentir al espectador que el contrario está ganando, cuando la realidad revela todo lo contrario. Se trata de una obra de teatro sin libreto. Karin Ruckhaus, quien se encuentra de visita familiar en Madrid, dice que ha logrado cogerle el paso a Hillary Clinton a través del estudio de su trayectoria pública, expresada en videos y audios.

¿Cómo se presenta la señora Clinton?

–Seguramente lo primero que dirá Hillary el miércoles será: “Buenas noches, estoy encantada de estar con ustedes” (Adopta pose solemne y sonrisa franca).

¿Como la caracterizaría cuando se enerva, en caso de que no logre controlar sus emociones?

–Ella ha logrado controlarse muy bien durante los dos primeros debates. Obviamente le han dicho que no se enerve. Es una mujer que ha estado expuesta al público durante más de 30 años. Cuando estudió Derecho, en su facultad hacían lo que se llama “falsos debates” y por ello sabe cómo llevarlos adelante. En estos casos existen normas fijas. Los moderadores establecen la duración de cada intervención, cuántos minutos deben hablar los ponentes, cuántos para responder preguntas, de cuántos segmentos constará el programa y sus respectivas pausas, etc. Entonces se atiene a lo que le han dicho. Ha estado en cargos públicos toda su vida. Aparte de ser Primera Dama durante dos períodos, estuvo otros ocho años como senadora por el estado de Nueva York, y luego, bajo el primer mandato del presidente Obama, fue Secretaria de Estado de EEUU. Experiencia tiene bastante.

En ocasión del tema de los e-mails borrados, ¿ha notado que ha perdido el control?

–No. Ha logrado controlarse muy bien. Cada vez que iba a decir algo, Donald Trump la interrumpía. Hasta dijo que si llegaba a ser presidente la iba a meter en la cárcel. En ese momento no reaccionó como podría esperarse. Cualquier otro le pudo haber dicho cualquier cosa, pero ella esbozó una sonrisa como diciéndole “¡pedazo de estúpido!”.

¿Y sobre los videos con comentarios sexistas de Trump?

–Ella no mencionó eso para nada. Fue el moderador de CNN, Anderson Cooper, el que hizo la pregunta a Trump. Éste evadió y comenzó a decir que el presidente Bill Clinton era el que había abusado de las mujeres. Hillary tampoco reaccionó ante eso.

Y si repite Trump el mismo tema el miércoles 19, ¿cree que sí va a reaccionar?

–Sí, creo que sí. Pero muy comedidamente. A ella la están juzgando (la opinión pública) y no puede reaccionar como querría y decirle las cosas que quisiera decirle a Trump.

¿Cree que está ganando la presidencia?

–Creo que sí…

¿Cree que está ganando los debates?

–Uff. Creo que sí. Ella es una mujer mucho más inteligente que él. Trump es un hombre astuto y demagogo, hasta lo han comparado con Chávez. Los republicanos bien tontos que fueron. Cualquier otro candidato le hubiera ganado las elecciones a Hillary.

¿Por qué?

–Primero, porque después de dos mandatos demócratas, lo normal es que venga un mandato republicano, y viceversa. Y en segundo lugar, porque mucha gente no la quiere, no tiene confianza en ella. Trump ha sido un mal candidato, un hombre tan detestado por tanta gente que muchos republicanos no le van a votar. Gracias a eso, ella va a ganar las elecciones. (Pausa) Pero no es seguro porque en Estados Unidos el sistema electoral es muy raro…

¿Podría quedarse Trump sin el soporte del partido Republicano?

–Sí. Podría ganar y no tener el apoyo del Partido Republicano. Tendrían que hacer algo…

¿Cómo le ha parecido la interpretación de la voz de Hillary Clinton en CNN en español?

–Muy mala.

Hábleme de su carrera…

–Comencé a los 22 años de edad y llevo 43 años como intérprete. Comencé en Caracas, sobre todo para conferencias médicas y en la industria petrolera. Luego me fui a Francia para agregar francés como idioma. Regresé a Caracas, pero a trabajar en conferencias internacionales. Más tarde viajé mucho por Sudamérica.

¿Con una empresa propia?

–No. Siempre como intérprete profesional. Lo que pasa es que el grupo de los intérpretes profesionales en todo el mundo no es muy grande. Todos nos conocemos, sabemos quién es quién, las organizaciones internacionales nos conocen, nos llaman. En los años 80 llegué a Estados Unidos y allí he trabajado para todos los organismos internacionales, en Washington. La OEA, el BID, el Banco Mundial, el Fondo Monetario y el Departamento de Estado de EEUU son mis cinco clientes principales.

¿Y para la embajada de Venezuela en Washington?

–Alguna vez, hace mucho tiempo. A principios de los años noventa hice algunas traducciones y alguna que otra interpretación. Ellos usan gente de la casa (personal propio). Para las embajadas no trabajamos mucho.

¿Cuánto tiempo lleva en Washington?

–Treinta y seis años. No me lo imaginé. La idea mía era estar allí durante dos años y luego regresar a Europa. Sigo con esa idea para cuando me jubile. Viviré en España.

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