Maduro también enmudece a Nelson Bocaranda Sardi

Nelson Bocaranda ya no está en la Cola Feliz

 

VÍCTOR SUÁREZ –

Entre julio y octubre de 2014, el periodista Nelson Bocaranda Sardi resistió el paso de 9 huracanes que entonces azotaron el Caribe, desde Barbados hasta la costa este de Estados Unidos. Andrés Mata, heredero del diario El Universal, en el que mantenía su columna Runrunes dos veces a la semana, había decidido rendirse ante la oferta hostil de capitales pro-oficialistas todavía desconocidos, pero sus nuevos administradores consintieron en que se quedara, pues de entre todos sus colaboradores externos era Boca el más leído, el que más audiencia acarreaba al centenario diario de la avenida Urdaneta. Esos huracanes revo-capitalistas barrieron con la estructura editorial, pero Nelson Bocaranda continuó aferrado al mástil.

El Harvey y el Irma, cuyos ramalazos pareciera que provocan inundaciones inéditas hasta en la avenida Victoria, en Caracas, han tocado una de las barcas de Nelson. Ha salido del aire su programa radial “La Cola Feliz”, que durante una década lleva adelante junto a la comediante Mariela Celis, en el Circuito Éxitos.

Aquel programita de 15 minutos, “Juntos pero no revueltos”, que aireaba en Onda La Superestación, entre 2005 y 2007, junto a la periodista Elizabeth Fuentes, también fue sacado del aire por presiones gubernamentales.

En 2012 tuvo que salir subrepticiamente del país y desde Miami pudo seguir sacando adelante su programa, tal como ahora lo está haciendo César Miguel Rondón. A este reputado periodista, perteneciente al mismo consorcio radial, le fue retenido su pasaporte (y el de su familia) luego de que el presidente Nicolás Maduro en cadena de TV prácticamente le envía al paredón.

El teniente (r) Diosdado Cabello le detectó “una enfermedad en el alma”, cuando Bocaranda publicada sus exactos partes médicos sobre el irremediable final del Comandante Eterno.

Aquella etapa brillante en la televisión y radio venezolana, que labró durante más de 40 años (Radio Capital, RCTV,VTV,Televen, Venevisión), la convirtió en una nueva y rutilante estela, a partir de su columna en un medio tradicional: un programa de radio, una página web, un talk show en VivoPlay, casi tres millones de seguidores en Twitter. Bocaranda, con sus reportes y entrevistas, las investigaciones de su portal, sus ramalazos en 140 caracteres, despieza al poder. La entrevista radial a la depuesta fiscal general Luisa Ortega Díaz, poco antes de marcharse en lancha del país con su fajo de documentos acusadores en el maletín, al parecer azuzó la hoz y el martillo.

Su voz se escuchaba de lunes a viernes de 6 a 8 de la tarde en las 13 emisoras del Circuito Éxitos. Desde el extremo oeste (El Vigía) hasta el cercano oriente (Puerto La Cruz, en la tierra del sol amada, en la desmembrada Puerto Ordaz, a través de Éxitos 99.9 FM como emisora matriz.

Nelson Bocaranda ya no está en la Cola FelizLas amenazas que ha estado sufriendo el consorcio Unión Radio en las últimas semanas, bajo pena de arbitraria clausura de unas 30 emisoras en todo el país, además del canal de televisión por cable IVC, culminaron el martes 5 de septiembre con la salida de “vacaciones” del conocido “crooner”.

Pidieron que Bocaranda desapareciera del aire durante “un par de meses”. No lo quiere el gobierno al aire durante el período de campaña electoral para gobernadores. Pero es probable que al culminar ese proceso electoral, y se cumplan las previsiones de que el madurismo no ganará ninguna de las gobernaciones en juego, tales vacaciones se alarguen.

La presión ha sido directa y sencilla. O Unión Radio, la matriz, o Boca Grande, el de las matrices, ¿qué prefieren?, exigieron los mismos falsos doctores que le habían detectado alma carcomida.

Dos meses de mudez es mucho para tal hipocondríaco, hiperquinético, insomne, apegado a la radio como el que más.

Después del libro “El Poder de los secretos”, publicado en 2015, podría ocuparse de culminar otro título editorial, mucho más urticante, con la documentación de los últimos 18 años de corrupción, en el que quizá desmenuce episodios que en su oportunidad pasaron como meros soplos noticiosos pero que fueron los reales nacientes del Estado actual.

Hasta nuevo aviso, Bocaranda ya no estará en la Cola Feliz.

2 Comentarios

  1. Así proceden las tiranías pero tarde o temprano pagaran sus fechorías. Adelante Nelso, estamos contigo.

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