DEUTSCHE WELLE CON DPA, REUTERS Y AFP –

La reunión entre el Gobierno venezolano y tenedores de bonos de la deuda externa terminó el lunes (13.11.2017) sin acuerdo, en el primer paso del presidente Nicolás Maduro para una renegociación en busca de mejores condiciones para futuros pagos de las acreencias, según fuentes vinculadas a la cita.

Los tenedores de bonos y representantes de bancos de inversión acudieron a la cita para escuchar una propuesta de renegociación de la deuda, luego que Maduro dijera que buscará un acuerdo para mejorar las condiciones de pagos futuros, aunque negó que el país haya entrado en un default.

A la reunión a puertas cerradas no acudió el total de los 414 inversionistas que poseen bonos soberanos y de la petrolera estatal Pdvsa, pese a que Maduro adelantó que asistiría la inmensa mayoría. Según fuentes cercanas a la reunión, varios inversionistas extranjeros no asistieron porque fue encabezada por el vicepresidente Tarek El Aissami y el ministro de Finanzas, Simón Zerpa, a quienes Estados Unidos sancionó, prohibiendo a sus ciudadanos tratar con ellos.

La reunión, que según la agencia Reuters duró unos 15 minutos y 25 según la agencia AFP, era clave para entender la estrategia del Gobierno. Pese que ha esperado hasta el último día para realizar pagos vitales, ha seguido cumpliendo con sus obligaciones.

«No salió nada de allí, fue una oportunidad perdida», dijo a Reuters uno de los inversionistas que había viajado especialmente a Caracas para la reunión.

«Básicamente aseguraron que los últimos retrasos en los pagos de deuda se debían a problemas operativos (…) a raíz de las sanciones de Estados Unidos», declaró a la AFP Gerónimo Mansutti, gerente de Finanzas de la casa de bolsa Rendivalores.

Al encuentro, celebrado a puerta cerrada en el Palacio Blanco, frente a la Casa de Gobierno, asistieron unos 300 inversores o sus representantes, aseveró Mansutti.

El gobierno no dio detalles sobre cómo pretende llevar adelante la refinanciación de la deuda soberana y de la estatal Petróleos de Venezuela (PDVSA), estimada en unos 150.000 millones de dólares.

«Dijeron que iban a formar unas mesas técnicas para evaluar propuestas para la renegociación de la deuda en el corto y el mediano plazo. Pero no dieron ningún detalle concreto sobre sus planes, lo que esperan», agregó Mansutti.

«BLOQUEO ECONÓMICO»

El vicepresidente venezolano Tareck El Aissami encabezó la comisión oficial que dio la bienvenida a los tenedores de bonos y resaltó que Venezuela ha honrado «a cabalidad» sus compromisos. Sin embargo, señaló que la situación económica ha cambiado.

«Hay un bloqueo económico para ahogar a la economía venezolana. Hoy Venezuela está limitada para buscar financiamiento y debemos plantear nuevas fórmula para salir de esta situación», señaló El Aissami, sancionado por el Departamento de Tesoro de Estados Unidos por supuesto narcotráfico.

Asimismo, señaló que en los últimos 36 meses el Gobierno venezolano ha pagado 73.539 millones de dólares en compromisos externos.

Al finalizar el encuentro, representantes del Gobierno dijeron que se emitirá una declaración para definir los siguientes pasos.

SIN PLAN CONCRETO

El domingo, Maduro informó que 414 inversionistas y representantes de banca de inversión, o el 91 por ciento de los tenedores de bonos de la deuda venezolana, acudirían a la cita, planteada para buscar «fórmulas que beneficien a las partes y garanticen a Venezuela sus derechos humanos». Además, había asegurado que Venezuela «nunca caerá en un default».

El monto a refinanciar por la deuda convertida en papeles de la república y de la petrolera estatal PDVSA es de más de 90.000 millones de dólares, alrededor de la mitad del total de la deuda externa.

Entre los acreedores figura el banco de inversión estadounidense Goldman Sachs, con papeles por un total de 2.070 millones de dólares, seguido del fondo de inversiones BlackRock, con 1.790 millones. Hasta ahora el Gobierno había pagado puntualmente las obligaciones, pero la caída de los ingresos petroleros y las dificultades de una economía en recesión y con alta inflación obligaron a buscar otras condiciones de pago, con plazos más largos, cuando Maduro mira hacia una reelección en los comicios presidenciales de 2018.

MUCHA MÁS DEUDA

En lo que resta del año, Venezuela debe cancelar al menos 1.470 millones de dólares y para 2018 tiene obligaciones por más de 8.000 millones de dólares.

En Nueva York, la Asociación Internacional de Swaps y Derivados (ISDA), que reúne a tenedores de deuda, se reunió este lunes para determinar «si ha ocurrido un cese de pagos» de un bono de la petrolera venezolana Pdvsa, por 1.161 millones de dólares.

El gobierno asegura que ya transfirió esos recursos, pero los acreedores no los habían recibido el viernes. La evaluación de ISDA seguirá el martes.


 

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