YOSSELYN TORRES –

Juan Eduardo Fernández se topó al llegar con las dificultades de hacerse entender en un país donde la “hamburguesa al plato” se sirve sin pan y el bife de chorizo es bistec de carne. Con humor le sacó punta a tales curiosidades al punto que hoy es figura del Stand Up bonaerense. Venía con  dos años de experiencia en Caracas y ahora pretende hacerse un nombre en Argentina  con su libro “No se puede vivir sin humor”.

 

La peculiar pronunciación de la “doble L” y “Y” hace que los venezolanos recién llegados a Argentina se sientan defraudados. Caen en cuenta que no se habla castellano, sino “casteshano”. Tenés que conjugar los verbos de otra manera e insultar con la “concha de la lora”. Hasta el trato cariñoso hacia las mujeres causa dudas. “Guachita linda” es un piropo. Y uno piensa en guachafita.

Juan Eduardo Fernández, conocido como Juanette, tuvo dificultades para comunicarse con los “ché”. No entendía cómo la “hamburguesa al plato” se sirve sin pan y que el bife de chorizo sea bistec de carne. El humorista le sacó punta a esas curiosidades e hizo reír a los porteños el 20 de noviembre de 2016 en la Sala Sirarush del Teatro Palermo, pocos días después de su arribo a Buenos Aires.  Ya venía con dos años de experiencia en Caracas y ahora pretende hacerse un nombre en Argentina  con su libro No se puede vivir sin humor.

“Yo salí de mi país huyéndole al hambre y aquí sigo pasando hambre porque la comida no es lo que dicen. Tenía siete años sin comer carne y tres años sin comer nada”.

 El sándwich de vacío no lo pidió “ni de joda” porque creyó que le darían pan solo. Se perdió un suculento corte de res. Ni hablar de la rareza que le resultó el nombre del plato “pollo arrollado”. Él se pregunta: “¿Cómo carajo te lo cobran? ¿Si lo atropella el Subte cuesta más? ¿Si lo atropella un colectivo cuesta menos? Además, yo soy inmigrante. ¿Cuántos bacheros (lavaplatos) peruanos, venezolanos o colombianos hay detrás de un pollo arrollado? Alguien lo tiene que agarrar”. Ahí los argentinos sueltan carcajadas.“Yo salí de mi país huyéndole al hambre y aquí sigo pasando hambre porque la comida no es lo que dicen. Tenía siete años sin comer carne y tres años sin comer nada”. En esa parte de su repertorio agrega que también intentó con los sándwich, pero vio que ofrecían de “bondi” (bondiola de cerdo). A los autobuses los llaman “bondi” y pensó que era muy grande.

También somos malinterpretados cuando vamos a pedir un accesorio para nuestro celular. Juanette cuenta en el monólogo que en Abasto Shopping pidió un forro para un “aparato grande”. La señorita, consternada, lo llamó aparte para aclararle que los forros (condones) se compran en las farmacias.

Andrés Zurita es su nuevo maestro, humorista argentino que participa en stand up: “Humor de pie”, “Los comediantes están up” y “Relleno de humor”. Además, se topó con el afamado Guillermo Selci, autor de varios libros de humor. Está feliz porque su público es local, “les gusta que nos burlemos de ellos”. Este alumno del comediante venezolano Reuben Morales armó en tiempo récord su repertorio. Él lo hizo antes que Luis Chataing, quien también se presentó en la Sirarush.

Fernández estudió comunicación social en la Universidad Católica Santa Rosa y es el único venezolano con residencia en Argentina –que él sepa- en el circuito de Stand Up bonaerense. En menos de un año se ha mostrado seis veces en eventos privados, teatros y bares, incluyendo Absinth, la casa de la comedia.

En menos de un año Juan Eduardo Fernández se ha presentado 6 veces en eventos privados, teatros y bares, incluyendo Absinth, la casa de la comedia.

UNA BURLA QUE CAE BIEN
Fue productor en la corresponsalía de CNN en Venezuela, Globovisión, Cadena Capriles y otros medios nacionales entre 2004 y 2016, pero en 2001 picó adelante en la comedia. Con el apodo Juanette vivió sus pininos en Teatrex de El Bosque. Los años en el periodismo le sirven para caricaturizar la política.

Ganó dos años de experiencia en Caracas y pretende hacerse un nombre en la capital rioplatense con “Amores de 10 años”, monólogo que se inspira en su exesposa e hija. “El stand up es el psicólogo que no pagas”, agrega.

Fernando Puente es su nuevo maestro, humorista argentino que ganó popularidad por su participación en stand up en The carvern de la cosmopolita avenida Corrientes. Además, se topó con el afamado Guillermo Selci, autor de varios libros de humor. Está feliz porque su público es local, “les gusta que nos burlemos de ellos”.

Pero no todo ha sido color de rosa en la vida de Juanette. Él debió esperar cuatro meses por sus dos hijos, a quienes dejó en Venezuela mientras se estabilizaba en Buenos Aires. Mientras aguardaba por ellos, enganchó un empleo en el call center de Directv. Ahora es coordinador de comunicaciones en una agencia de publicidad.

Al ser consultado sobre alguna anécdota como inmigrante, hizo una autocrítica. “Cuando mi primo, el presidente de Asoven (Asociación de Venezolanos en Argentina), Vincenzo Pensa, me pidió presentarme en la Sinarush por el evento de las colectividades, yo me dije: si esto es llegando, la próxima presentación la haré en el Teatro Colón, y bueno, como trabajaba cerca de Lavalle (microcentro) en el almuerzo comía en las escaleras cerca del teatro. Así que uno debe tener cuidado con lo que pide”.

Yosselyn Torres, periodista venezolana. Escribe desde Buenos Aires.

 

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