VÍCTOR SUÁREZ –

El gobierno de Nicolás Maduro espera siempre que le tiemplen las orejas para honrar sus compromisos internacionales. Cuando está a punto de que entren en vigor las sanciones por impago de sus contribuciones obligatorias, aparece la chequera, tal y como ha ocurrido en el caso de su deuda de 24.2 millones de dólares en la ONU.

El 25 de enero el nuevo secretario general, el portugués Antonio Guterres, le sacó tarjeta roja, y junto a otros seis países le informó que quedaba sin derecho a voto en los organismos de la ONU, incluyendo la Asamblea General. El viernes 24 de febrero, le fue ratificada la sanción. ¡Aquí huele a azufre!

Venezuela en la ONU
Sede de la representación venezolana en la ONU, en la calle 46 de Nueva York.

Y, casi al cierre de la jornada bancaria en Nueva York, apareció el dinero, según la agencia EFE.

«Fuentes diplomáticas venezolanas aseguraron hoy (viernes) a EFE que el país ya ha efectuado un pago de 24,2 millones de dólares para remediar esta situación y está a la espera de que Naciones Unidas confirme su recepción… Según esas mismas fuentes, se espera que ese proceso interno se complete a principios de la semana próxima y que cinco días después, tal y como está establecido, el país vuelva a disponer de su derecho al voto».

CUATRO EMBAJADORES Y UN GENERAL

Mientras tanto, cincuenta y dos zombis con estatus diplomático se mueven a sus anchas en las ocho plantas que ocupa la misión permanente de Venezuela en la calle 46 de Nueva York. Durante más de una semana levitarán, se tropezarán los primeros secretarios con los agregados, los de prensa con los de seguridad, la traductora al servicio de su excelencia María Gabriela le enviará recados a Calvin Klein. Un general hará planos para atacar desde Caracas en caso de que no los dejen entrar a las sesiones de las comisiones de la ONU a las que están adscritos. Semana y pico sin saber si será interrumpida esa vida tan muelle y ostentosa.

Son cuatro embajadores (un titular y tres alternos), 14 ministros consejeros, 2 consejeros, 13 primeros secretarios, 9 segundos secretarios, 4 agregados y 6 personas del plantel administrativo. En el listado se incluye al general de brigada José Luis Betancourt Márquez.

«ÚLTIMA PALABRA»

La canciller Delcy Rodríguez se ha reunido con el nuevo secretario general cuatro veces desde que fue investido como máxima autoridad, la última vez el 14 de enero.

«Portu, cómo nos van a sacar del juego, si nosotros estamos aquí desde el 15 de noviembre de 1945, tres semanas después de la fundación de la ONU».

«Não, não, não; se você não pagar, não pode ser; última palavra», replica Guterres.

La hermana de Jorge Rodríguez se revuelca, patalea y se devuelve a su país. La olla ha sido raspada muchas veces en los últimos tres años, siempre en los mismos apuros. Tiene apenas un mes para encontrar los reales, hacer la transferencia, certificar que no es dinero sucio, que la orden no la firmará Tareck El Aissami, el vicepresidente a quien nadie quiere conocer.

Ya en Casa Amarilla arma un peo. Su hermano el alcalde ha dispuesto varias veces de mucho dinero para pagar músicos internacionales para que animen carnavales inexistentes, alguna vez para financiar escuelas de samba y carrozas en Río de Janeiro, para montar cumbres de los alienados, para financiar a Pastor Maldonado y ahora también con el esquiador fantasma de Helsinki. ¿Cómo me van a hacer esto? Me expongo a que se repita la escena de Mercosur…

LIMBO EN LA GRAN MANZANA

A Alfredo Toro Carnevali lo van a sacar de la Comisión de Desarme y Seguridad, ahora que Venezuela es el país que más compras de armamento ha hecho a Rusia en el último año.

A Cristiane Engelbrecht, Alessandro Pinto y a Roberto Bayley le están haciendo el fo en la Comisión de Asuntos Económicos y Financieros, ahora que Venezuela debe defender a toda costa su honrosa última posición mundial en manejo de finanzas públicas y desarrollo económico.

A Ana Rodríguez, Robert Poveda, Marisela González y a Fátima Fernandes le quitaron las llaves de la sala donde se reúne la Comisión de Asuntos Sociales, Humanitarios y Culturales, justo cuando tenían preparados sus discursos en los que señalan que en su país no existe ninguna crisis humanitaria, que los hospitales funcionan a la perfección, que la basura no se recicla en los estómagos de niños y viejos y que las masivas migraciones son pantomimas hollywoodenses.

Yumaira Rodríguez y Lisbeth Cuauro están sumamente deprimidas. Estas son las funcionarias responsables de dar la cara por Venezuela en la Comisión de Política Especial y de Descolonización. En estos días ha sido ratificado el país en la presidencia de esa comisión. ¿Quién amparará y velará por los habitantes de los últimos vestigios coloniales en el mundo?

Zael Fernández, César Chavarri y Beatriz Elena Salas se ocupan exclusivamente de los asuntos administrativos y presupuestarios de las Naciones Unidas. En base a los informes de la Quinta Comisión, de la que son miembros, la Asamblea General considera y aprueba el presupuesto de la Organización. Observaban que Venezuela era gran deudor. Han estado dando brincos cada vez que se les exige el pago. En el año 12, en el 14 y en 16 han estado a punto de tirarse en el Hudson, para evitar el choteo de los demás integrantes de esa Quinta Comisión. Una vez le dijeron que como esa Comisión también puede admitir a trámite asuntos urgentes relativos a la financiación de misiones de mantenimiento de la paz, bien podrían sugerir que la ONU financiara a las OLP en los barrios de Caracas. El sonrojo les invadió.

La Sexta Comisión es el foro principal dedicado al examen de las cuestiones jurídicas en la Asamblea General. Todos los Estados Miembros tienen derecho a representación allí, una de las principales comisiones de la Asamblea. Allí está Isaías Medina. Le habrían ordenado que presentara un nuevo modelo de Currículum Vitae, el cual debería respaldar a cada uno de los aspirantes a autoridades nacionales de los Estados Miembros. El modelo es el que actualmente rige en Venezuela. Un Dream Team, como el que escarba el periodista Omar Pineda, de Actualy.es:

MODELO PARA UNTAR

María Gabriela Chávez, imagen de Venezuela ONU
Imagen de Venezuela en la web de la misión permanente ONU.

«Un presidente de la república incapaz para gobernar, con sobrinos presos en EEUU por tráfico de droga; un vicepresidente narcotraficante; un presidente del Tribunal Supremo de Justicia acusado de doble homicidio, extorsiones y juicios amañados para condenar a opositores; un alcalde y expresidente del CNE denunciado por sus empleados de corrupto; un expresidente de la Asamblea Nacional señalado como capo del Cartel de los Soles; un expresidente del Banco Central que regalaba los dólares de la nación a las sardinas de Naiguatá y una cúpula militar que se ha vuelto millonaria con las expropiaciones y la extorsión a exportadores en los puertos; y, para que sufra Isaías Medina, un representante en la ONU que desmanteló Pdvsa y protegió el ascenso de los llamados bolichicos«.

CÍRCULO ÍNTIMO Y UN TIBURÓN

En la lista protocolar de la ONU aparece Rafael Ramírez como el tutti capi, junto a su esposa Beatrice Daniela Sansó de Ramírez. Se posesionó el 16 de enero de 2015 y en febrero del año siguiente fue presidente del Consejo de Seguridad.

Su círculo más estrecho lo conforman los embajadores María Gabriela Chávez, la hija predilecta del Difunto Eterno, cuyo trabajo asignado en el de Coordinadora de las tareas de Venezuela en la Tercera Comisión de la ONU (Asuntos Sociales, Humanitarios y Culturales), aunque efectivamente quienes sudan el rabo son los funcionarios mencionados anteriormente; Henry Suárez Moreno, también representante alterno; y el tercero es el comodín de la diplomacia venezolana, Samuel Moncada, que fue nombrado en esa posición el 20 de diciembre de 2016, hace dos meses. Pero éste se mueve mejor en el cardumen. Maneja las actividades de la presidencia del Movimiento de Países No Alineados, ha sido embajador en Reino Unido y vicecanciller para Europa. En vista del desbarajuste, Moncada, que nunca ha sido chavista pendejo, acaba de ser designado por Maduro viceministro para Relaciones Exteriores de Venezuela en América del Norte (México, EEUU y Canadá)..

Una vez chequeado que los $24,2 millones efectivamente han entrado en las arcas de la ONU, los 52 zombis recuperarán la tranquilidad de la vida muelle en la calle 46 de Nueva York.

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