VÍCTOR SUÁREZ-

Al cubano invitado por Reporteros Sin Fronteras le dio Covid, y hubo que buscar a otro cubano. Ya estaban confirmados el de Nicaragua, la salvadoreña y el venezolano. La reunión sería en la Asociación de Prensa de Madrid a las cuatro de la tarde del 20-10-2022. Venezuelan Press presentaría videos testimoniales sobre la libertad de prensa en cuatro países latinoamericanos, con participación de periodistas oriundos.
Como es usual, antes de comenzar el acto, cada quien se presenta. Como directivo, ofrezco mi mano franca.
-Me llamo Oniel Uriarte.
Calvo azabache, con bufanda tipo Isadora, vestido con terno azul informal, sonrisa facilona y un retintín a lo Chano Pozo cuando tocaba la conga con Los Dandys.
Alguien me dice: ese Uriarte es hijo de Ibrahím Ferrer, el sonero que adoras.
-Ey, Oniel, ven acá que te voy a enseñar una vaina…
-¿Cómo qué?
-Lo mejor que se ha escrito en honor a tu padre…
Oniel toma mi móvil y comienza a leer el ensayo titulado «Última cita con Ibrahím Ferrer«, publicado en Actualy.es y en Prodavinci.com en agosto del año 20.
-Esto ya lo vi. Me lo mandaron por los grupos de fans del «viejo».
-Ah, es que tú eres hijo del «viejo»…
-Sí. Yo no llevo su apellido porque esos fueron dos tarritos que el viejo tiró por allí.
-¿Cuántos son?
-Como doce. Con mi madre, dos. El otro está en Monterrey preparándose para una presentación esta noche. Es cantante.
-¿Y tú que haces?
-Soy productor artístico y conductor de un programa de radio en Madrid. Me casé con una española y ya llevo 20 temporadas en esta liga. ¿Tú conoces al pipo que escribió esto?
-Sí. Lee la firma…
-¿Y ese quién es?
-Yo.
Oniel sigue leyendo.
-Esto es increíble. Déjame que voy a llamar a mi hermano en México.
Llama.
Ibrahín Ferrer-Mira, me acabo de encontrar con un venezolano. A qué tú no sabes cuál fue la primera canción que él escuchó del viejo?
-Qué voy a saber…
-Intenta…
-Coñoniel, déjame quieto…
-No, no me cuelgues. Imagínate que su primera canción del viejo fue El platanal de Bartolo. Ni tú ni yo habíamos nacido cuando el viejo grabó esa canción con la Orquesta Gigante de Chepín-Choven.
El hermano cierra la conexión. Oniel se abre la pechera y saca del cuello tres o cuatro cadenas de oro supuesto.
-Esta medalla se la regaló una señora en el Carnegie Hall de Nueva York.
Oniel se me queda mirando cinco segundos y dice: ¿Sabes una cosa? Eres el doble de un amigo que tengo en Aranjuez.
Llama al amigo.
-Mira, Armando, encontré al que tú estabas buscando.
-¿Qué dices?
-Es venezolano. Tienen que verse.
-¿Quién es ese?, le pregunto.
-Es biólogo, pero también es novelista.
Le digo a Oniel que me interesa mucho un tema cubano.
-¿Se puede saber?
-El humorismo en la TV de Cuba. Especialmente, el programa Vivir del Cuento.
No me contesta. Toma su teléfono y llama a Jaime Fort, el guionista principal de ese programa, quien vive en las afueras de Madrid.
-Jaime, un periodista venezolano está interesado en ti.
-¿Y cómo es que has hecho tres videollamadas en este rato?, vuelvo a preguntar.
-Es que ahora los cubanos somos así…

Víctor Suárez, periodista venezolano, residente en Madrid (España)

 

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