KARINA MARTÍN
A pesar de ser uno de los países más tolerantes con la migración venezolana, Perú se ve envuelta en una polémica que reaviva los viejos mitos sobre la temible invasión laboral

Perú ha sido uno de los países más solidarios de Latinoamérica con los inmigrantes venezolanos que huyen de la crisis que atraviesa esa nación. Sin embargo, la migración masiva y la decisión de ampliarles la opción de adquirir un Permiso Temporal de Permanencia (PTP) ha desatado polémica.

Muchos se preguntan si, por aceptar que sigan entrando venezolanos a Perú, como una medida humanitaria, se están perjudicando a los ciudadanos de su país. Un tema que se ha profundizado tras el planteamiento del congresista peruano de izquierda, Justiniano Apaza de “restringir” el ingreso de venezolanos al país por considerar que le “quitan trabajo a los jóvenes”.

“Creo que el Ejecutivo debe tomar una decisión. El problema es el ingreso masivo que hay ahora (de venezolanos). Creo que hay que poner restricciones o, en todo caso, regular su ingreso (..) Es bueno ser solidarios, pero tenemos que pensar también en que nuestros jóvenes necesitan trabajo”, manifestó.

El planteamiento del congresista peruano de izquierda, Justiniano Apaza de “restringir” el ingreso de venezolanos al país por considerar que le “quitan trabajo a los jóvenes”.

A partir de las declaraciones del congresista Apaza las redes sociales han “explotado” con debates y opiniones de políticos, defensores de los derechos humanos, entre otros. Todos buscan explicar por qué la migración de venezolanos representa o no un peligro para la sociedad peruana.

“Nadie le está quitando el trabajo a nadie. El venezolano no está migrando porque quiere, sino porque necesita. En muchos casos viene huyendo porque ni siquiera puede alimentarse. Yo no sé si han podido ver imágenes de cómo están saliendo hasta caminando, es terrible”, comentó al diario El Comercio Paulina Facchin, activista venezolana que radica en Perú. Pero este no necesariamente es un argumento que tranquilice a los peruanos.

Ciertamente, la crisis por la que atraviesa Venezuela es lo que ha obligado a sus ciudadanos a salir en busca de mejores oportunidades. Pero al peruano lo que le preocupa es que a su país ingresa un aproximado de 8.000 venezolanos (de acuerdo a la la Superintendencia Nacional de Migraciones), residen unos 100.000, y podrían seguir ingresando más. Además supuestamente está la posibilidad que les “quiten su trabajo”.

Incluso el legislador oficialista Juan Sheput parece estar de acuerdo con las declaraciones de Apaza. “Mi opinión personal, porque esto no es algo que se haya discutido en el Ejecutivo, es que no debemos ser tan ingenuos en satanizar al congresista Apaza sin que entendamos la complejidad de cualquier migración”, dijo.

“La economía peruana, en estos momentos, no absorbe a los 300 mil jóvenes que se incorporan al mercado laboral cada año porque no está creciendo lo suficiente. Así, ¿cómo vamos a poder absorber a todos los venezolanos que vienen?”, comentó el legislador.

NO PERJUDICAN EL MERCADO LABORAL
Contrario a las afirmaciones de Apaza y de Sheput, la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) y la Organización Internacional del Trabajo (OIT) desmienten que los inmigrantes cuesten más de lo que aportan. De acuerdo a un informe conjunto, en los países en desarrollo los inmigrantes no distorsionan el trabajo; de hecho, no generan ni un impacto positivo ni uno negativo.

En el informe, la OCDE y la OIT explican que aunque sí se puede aumentar la competencia en el mercado laboral, los inmigrantes aportan conocimientos e innovación a estos países en vías de desarrollo.

El economista jefe de BBVA Research, Hugo Perea, señala que los venezolanos que residen en Perú representan a penas el 0,6% de la Población Económicamente Activa (PEA), estimada en 17 millones. Contrario a lo que se piensa, esta migración podría ser positiva “ya que muchos de estos migrantes son profesionales calificados, lo que podría tener un empuje sobre la productividad”.

Javier Barreda, ministro de Trabajo y Promoción del Empleo, también niega que haya un riesgo en la empleabilidad de los peruanos con la llegada de los venezolanos. “No estoy de acuerdo con la expresión del congresista Apaza. Las teorías laborales modernas descartan que el factor migratorio distorsione los mercados laborales en cualquier parte del mundo. Hay percepción en la gente, pero solo eso”, dijo.

Barreda comentó además que, como una manera de evitar precisamente una distorsión en el mercado laboral, se ha decidido realizar una supervisión sobre los contratos con los venezolanos para evitar que ganen menos que los peruanos y así que despojen a sus ciudadanos nativos para contratar a estos inmigrantes por menor costo.

LA INFORMALIDAD NO ES SU CULPA
Otra de las críticas hacia la inmigración venezolana ha sido el presunto incremento de informalidad laboral con el ingreso de los venezolanos. Uno de los que manifestó su preocupación al respecto fue el congresista Juan Sheput, quien aseveró que este es un problema que se puede generar si se siguen recibiendo más venezolanos.

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Sin embargo, Fernando Varela, especialista en el tema laboral, explicó que no es cierto que los venezolanos estén fomentando la informalidad en Perú, ya que este problema era ya bastante elevado antes de la llegada de los venezolanos. “La informalidad del Perú es de 70 % en general (…) un problema latente  n el Perú y no podemos tirarle la pelota a los venezolanos”, comentó. “Hay que corresponder la política de apertura” que han tenido con los peruanos en el exterior.

El ministro Javier Barreda recordó que tan solo en América Latina se han recibido a 1.8 millones de peruanos, que remesan al año 3,500 millones de dólares. “Entonces, hay que corresponder la política de apertura y de buena recepción de muchos países con respecto a los peruanos” comentó.

La periodista Rosa María Palacios también decidió hablar respecto a la “invasión” de venezolanos en Perú y en su programa Sin Guión. Palacios resalta que hasta ahora, “(Perú) no ha sido el país que más atractivo ha mostrado para los inmigrantes, nunca” y que contrario a recibir a inmigrantes, el país ha sido un gran exportador de personas. “Se calcula que unos tres millones de peruanos viven en el exterior”, dijo, lo que corresponde al 10% de la población peruana actualmente. “Si nos vamos a poner a criticar a los venezolanos ¿dónde nos van a criticar a nosotros afuera?”se preguntó.

Palacios asegura que el problema es que, al no estar acostumbrada la sociedad peruana a recibir gente “la xenofobia se instala” por creer que estos inmigrantes “nos vienen a quitar algo que tenemos y no podemos compartir”.

Publicado en https://es.panampost.com

 

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