La vergüenza de ser fragata

La vergüenza de ser fragata

 

VÍCTOR SUÁREZ –

Como la costa es bonita, yo me vengo divirtiendo
pero me viene siguiendo de afuera una piragüita.
(“La lancha Nueva Esparta”, folklore margariteño)

Un capitán se llama Alex Dudov y, el otro, Yermince Aslenlly Granadillo Medina. Uno es georgiano, el otro es venezolano. El primero es gran timonel de dos supercruceros rompehielos árticos y antárticos, el Orión, de National Geographic, y el Resolute, de One Ocean Expeditions. El segundo es comandante de la fragata Naiguatá, de la armada venezolana. Uno se diplomó en el High Engineering Marine College, en Ucrania 1989. El otro egresó de la Escuela Naval Venezolana en 1996, puesto 19 (de 72), promoción “Francisco Javier Gutiérrez”. Uno es maestro mercante mayor, el otro es capitán de navío.

ENCUENTRO DE CAPITANES

Pasada la medianoche del martes 31 de marzo de 2020, ambos marinos se encuentran en alta mar, a 60 millas náuticas de la costa venezolana, al noreste de La Tortuga, la segunda isla más extensa de Venezuela (a 24.07 km – 1 mn es igual a 1.85 km). Visten camisas blancas, de esas que tienen dos bolsillos con tapa al frente. Uno no usa franelilla blanca interior, el otro sí. Sus caponas son diferentes. Las de Granadillo, sobre presilla negra, resaltan tres galones dorados y una coca, que es una especie de letra b sobrepuesta a una p. Las de Dudov son de cuatro galones igualmente dorados, pero el más alejado del cuello es de ancho mayor. En el pecho del georgiano no cuelga guilindajo alguno. En el del capitán de navío han sido cosidas seis hileras coloridas y un botón condecorativo.

Granadillo ha ido al sitio a todo vapor, en su fragata que desarrolla 22 nudos/hora. El Comando Estratégico Operacional de la Fuerza Armada Nacional (Ceofan) le ha enviado en misión urgente. Con sus 44 tripulantes ha salido cagando leches desde La Guaira, en su nave de 1.453 toneladas y tres cañones limpiecitos.

Los dos motores diesel de la Naiguatá han rendido como nunca en sus 9 años de servicio. En dos horas y media han llegado a La Tortuga, sortean cabo Herradura y siguen a norte franco en noche de estrellas hacia las coordenadas indicadas. La tripulación no cesa de entonar el himno de la Armada:

Al combate valientes marinos,
nada importa morir en la mar,
si se salva el honor militar
y la patria y su noble destino…

Una vez recorridas otras 13,3 millas, al noreste del atolón de los quelonios, observan un buque, un hermoso crucero que no se mueve, lleva bandera de Portugal, la proa hacia el oeste, bastante iluminado, pero no se ve a nadie cogiendo el fresco en las ventanillas de sus cuatro pisos.

No se mueve porque el Resolute, con 29 años de edad y un tonelaje bruto de 8.445, nacido en los astilleros de Finlandia, ha estado sin propulsión durante más de tres horas en la mar serena caribeña. La irregularidad ha sido reportada al centro de control de la operadora, Columbia Cruise Services, radicada en Hamburgo, Alemania.

CRUZADO ROMPEHIELOS

El capitán Dudov ha estado demasiado atareado en los últimos meses. De vuelta de los mares australes, el año pasado, en su parada en el puerto de Ushauia (Argentina) se le han enredado los papeles de navegación y los itinerarios.

Es un lobo terráqueo nacido en Tiflis, Georgia, exrepública soviética, hace poco más de 50 años. Ha atravesado con el Resolute dos veces el Pasaje de Drake (llamado también Mar de Hoces), que es el tramo de 800 kilómetros de aguas furiosas que separan América del Sur de la Antártida, entre el cabo de Hornos (Chile) y las islas Shetland del Sur. Y, también con igual resolución, al mando del explorador geográfico de lujo Orión, ha surcado el estrecho de Bering, donde se besan Estados Unidos y Rusia, en el Ártico, sorteando los hielos polares.

El Resolute estaba programado para realizar un crucero a las Islas Malvinas, Georgia del Sur y la Antártida desde el 19 de octubre de 2019 hasta el 6 de noviembre de 2019, comenzando y terminando en Ushuaia, ciudad argentina considerada “el culo del mundo”. Se produjo una emergencia médica en el barco mientras se dirigía a puerto, lo que retrasó la partida del próximo crucero, por lo que los impacientes pasajeros fueron trasladados a Buenos Aires para encontrarse con el barco. El barco zarpó de Buenos Aires el 19 de octubre. El día 22, el barco ingresó a Puerto Madryn, en la costa norte de la Patagonia, para repostar. Después de permanecer en el puerto durante dos días, se reveló que el combustible no se pudo obtener debido a incumplimiento de pago. La ruta antártica fue cancelada y el barco regresó a Buenos Aires con todos sus pasajeros. Una vez en Buenos Aires, los pasajeros desembarcaron y se quedaron solos, sin reembolso ni compensación. Según informe del portal Vessel Tracker, el barco estuvo bajo arresto en Buenos Aires. Así, había perdido el resto de la temporada de 2019 y la del primer trimestre de-2020.

Los problemas no terminaron allí. A finales de marzo el barco apareció en el Caribe Oriental.

Los entes especializados en rastreos marítimos constatan que el Resolute estuvo 55 días y medio sin rumbo definido y sin ETA (Tiempo Estimado de Llegada) a ninguna parte. Sí se sabía que navegaba hacia el norte.

El 25 de marzo fue detectado cerca de la costa norte de Trinidad y Tobago. Al día siguiente se maridó fuera de Puerto España con el tanquero petrolero Kerkyra, de bandera panameña, y supuestamente repostó. Luego siguió navegando hacia el oeste. El 29 de marzo el capitán Alex Dudov perdió el control del crucero a unas 60 millas náuticas de la costa norte de Venezuela. “El barco estaba a la deriva, a velocidad de un mísero nudo, a 13.3 millas náuticas de la isla deshabitada de La Tortuga a las 13:00 (hora estándar del este) del martes”, informó el portal canadiense Halifax Shipping News.

Estar sin comando indica que el barco no puede maniobrar, y todos los otros buques deben mantenerse alejados, a un PMA (Punto Máximo de Aproximación) de 2 o 3 millas.

Allí fue dónde lo encontraron el C/N Granadillo Medina y sus 44 marineros. Se le fueron pegando y pegando a estribor y por radio entablaron conversación:

-¿Pa´dónde va el barco?

-Pa´Curazao.

-¿Quién lo maneja?

-El capitán Dudov.

-Dígale que se ha metido en un rolo e´peo

-What is peo?

El Resolute estaba más vacío que nunca, aunque bastante alumbrado. A bordo, solo el capitán y 32 tripulantes, un tercio de los habituales. Tampoco iba ningún pasajero, íngrimas las 88 cabinas y las cuatro suites que en cada expedición pueden hospedar hasta 146 turistas con billete.

Antes de comenzar a ser operado por Columbia Cruise Services, en 2018, durante 25 años de servicio con su antiguo dueño Hapag-Lloyd, el Resolute había navegado 1.9 millones de millas (3.1 millones de km), visitado 148 países en 677 itinerarios diferentes (incluyendo 128 a la Antártida y 23 tránsitos por el Canal de Panamá). En su recorrido de tres décadas ha enfrentado bancarrotas, insolvencias, embargos, cambios de propietarios, de nombre y de bandera. Ahora estaba varado en las cercanías de La Tortuga.

HISTORIA IGUAL DE TURBIA

La historia de la fragata GC 23 Naiguatá es muy distinta, pero igual de oscura. Su origen está ligado a uno de los escándalos más sonoros, aun no resuelto, de José Luis Rodríguez Zapatero mientras fue presidente de gobierno de España (2004-2011). En 2005 Hugo Chávez firmó un contrato con Navantia, el astillero militar español, para la construcción de una serie de 8 patrulleros (cuatro oceánicos y cuatro de vigilancia del litoral) por un monto de 1.245 millones de euros.

Las cuatro fragatas se llamarían GC 21 Guaicamacuto, GC 22 Yavire, GC 23 Naiguatá y GC 24 Comandante Eterno Hugo Chávez. La primera terminó llamándose Warao, y la última, doce años después de iniciada su construcción, todavía no ha salido de los astilleros de Dianca, en Puerto Cabello, donde fue ensamblada a partir de los bloques entregados por Navantia. Los españoles, que no han cobrado completo, desistieron de su apoyo y supervisión de los trabajos finales de la fragata del Comandante Eterno, y en enero del año pasado repatriaron al grupo de ingenieros navales que prestaban asistencia.

La vergüenza de ser fragata
Fragata Comandante Eterno, 12 años en construcción.

Cuando la Armada recibió la primera fragata (Guaicamacuto-Warao), estaba Chávez en la explanada del muelle de Puerto Cabello. La banda marcial de la base naval entonó el himno nacional pero al jefe no le gustó: “Quiero que repitan las notas del himno, porque tanto al comienzo como al final he oído (no sé si tengo algo en el oído, no sé si serán los años que están pasando), hay algo extraño en las notas del himno nacional. No puedo irme sin llamar a la corrección. Mande a tocar de nuevo… coro, primera estrofa, coro”. Música, maestro…

A un año de entrar en servicio, el Warao se estrelló contra un arrecife coralino en Fortaleza, en la punta este de Brasil, en ocasión de los ejercicios navales combinados VenBras2012. Los daños fueron muy severos. Fue llevado a Río de Janeiro. Navantia dijo que no se metía en eso. El gobierno no aprobó los presupuestos que le pedían empresas brasileñas para repararlo. Finalmente fue remolcado hasta los talleres de Dianca en Puerto Cabello, donde yace oxidado.

El contrato con el gobierno de Venezuela está siendo investigado desde hace siete años por un juzgado de Madrid por el pago de una comisión del 3,5% (42 millones de euros) a dos intermediarios venezolanos y a sus socios en España: el expresidente del Instituto Nacional de Industria Javier Salas y su antiguo subordinado Antonio Rodríguez-Andía. En la misma causa están imputados el entonces presidente de Navantia Juan Pedro Gómez Jaén y su director comercial Jesús Arce. El contrato inicial fue abultado para incluir las comisiones pagadas. Al entonces ministro de Defensa de España, José Bono, le da repelús hablar de eso.

En junio de 2011 fue incorporada a la Armada la GC 23 Naiguatá en una ceremonia realizada en El Morro (Isla de Margarita), junto al patrulllero oceánico PC 21 Guaiquerí, primero de una serie de cuatro. Este Guaiquerí comenzó siendo corbeta llamada Guaicaipuro, luego renombrado Caribe, y terminó siendo guaiquerí salao.

La Naiguatá que salió a rondar La Tortuga, según ficha original, está armada de un cañón de 76 mm emplazado en una torreta delante de la superestructura principal, así como de un par de cañones de 20 mm y dos ametralladoras calibre 12.7 mm. No porta misiles antisuperficie ni antiaéreos, y tampoco morteros ni torpedos antisubmarinos. La tripulación, eso sí, lleva armas de poco alcance.

DE LA DERIVA A LA LOCURA

-¿Qué andan haciendo ustedes por aquí?, preguntó el comandante Granadillo al capitán Dudov.

-Estamos en problemas. El motor de estribor se apagó hace unas horas y le estamos haciendo mantenimiento. El motor de babor se mantiene en espera para mantener una distancia segura de la isla en todo momento. Vamos a la deriva, a velocidad de un nudo.

-¿Saben que están en aguas territoriales de Venezuela? (¡Chávez Vive!, clamaron los grumetes en cubierta)

-Estamos en aguas internacionales –dijo Dudov, sin dudar. A sesenta millas de territorio continental. A 13 millas y pico de La Tortuga, el doble de lo establecido.

-Que no.

La vergüenza de ser fragata
Alex Dudov y Yermince Aslenlly Granadillo Medina, los dos capitanes

-Qué sí.

-Miren el tracking en sus pantallas, me llamo Resolute, Portugal, IMO 9000168, vea lo erráticos que vamos. No tenemos propulsión.

-Dése la vuelta, míster.

-No puedo. Sería una desviación grave de la ruta programada. Nos espera en Curazao una DPA…

-¿Qué es una DPA?

Designated Person Ashore, DPA. Una empresa designada en tierra que es la responsable de monitorear la operación segura y eficiente de cada barco. Eso es obligatorio para cada barco mayor de 500 toneladas brutas.

-Vire en redondo, míster.

-Y si estuviéramos en aguas venezolanas, por algún error de cálculo, sin intención, aun así nos protege el derecho del Paso Inocente; este es un barco de pasajeros, no militar, alegó finalmente Dudov.

-Nada de eso. La nuestra es una rutina de control de tráfico marítimo. Enciendan el motor de babor, pongan proa hacia el este. Les escoltaremos hasta Puerto Moreno, en Isla de Margarita, la isla de las perlas. Estas son las coordenadas, indicó Granadillo. (¡Reina del Caribe mar!, clamaron los grumetes)

Pero el georgiano se quedó plantao. Pensó en un secuestro, como ha ocurrido en Somalia, con abordajes de piratas protegidos por las autoridades. También en alguna represalia, debido a las sanciones de Estados Unidos a Venezuela.

Dudov decidió quedarse donde estaba. Mientras Granadillo llamaba a su Ceofan, en solicitud de instrucciones, Dudov se elevó hasta sus estudios universitarios de ingeniería marítima, en Odessa, 30 años atrás, donde le habían contado de un suceso sangriento, allí mismo en La Tortuga. Los holandeses les estaban sacando la sal a los españoles. Habían construido tres salinas, de gran productividad. El fruto era gratis, sin impuestos, ni siquiera derechos de atraque. En 1631, el gobernador de Caracas envió al capitán Benito Arias Montaño con 40 soldados terciados con arcabuces y 114 amerindios armados con arcos y flechas, rumbo a La Tortuga para desalojar a los intrusos holandeses. Una vez en la isla, una avanzada tomó el control de las instalaciones terrestres, mientras Arias Montaño lideraba un ataque contra dos barcos holandeses anclados en la bahía, uno de 600 toneladas con 22 cañones, y otro de 300 toneladas con seis cañones. Los atacantes subieron a bordo y en la lucha cuerpo a cuerpo se hicieron del control de las naves. Los prisioneros fueron llevados a Caracas y los ahorcaron. Incautadas 152 toneladas métricas de sal. Los españoles, a quienes no les interesaba esa posesión sino para preservar la integridad del territorio colonizado, destruyeron el embarcadero y todas las instalaciones.

(400 años después, ni se habita ni se saca sal en La Tortuga, pero ahora se está construyendo un hotel turístico, otorgado en concesión a un consorcio privado por la esposa de Diosdado Cabello, Marleny Contreras, cuando fue ministra de Turismo)

Reflexionó Dudov: Pero si yo soy más grande que tú. Son más de 8 mil toneladas contra 1.400. Son 122 metros de eslora versus 24. Aunque no ostento cañones de Oto Melara, tengo un casco acorazado con la mayor calificación del mundo para navegar en mares congelados. No has visto sino la punta del iceberg. Los trabajos sobre el motor averiado están a punto de culminar, con el auxilio remoto de nuestros ingenieros en Chipre y Hamburgo. Nos mantenemos en contacto con nuestro centro de control. Hemos avisado de la situación al Centro de Auxilio Marítimo de Curazao. Hemos notificado a la autoridad portuaria de Portugal (aunque la operadora se encuentre registrada en Bahamas). Bastará con quedarme de brazos cruzados…

Según el análisis de Dudov, esta sería una pelea de burro contra tigre. Como la Topa Beatriz horadando el subsuelo de Caracas, desde la plaza Pérez Bonalde hasta la plaza de Petare para construir los túneles del Metro en 1984, versus, 20 años después, ver a Chávez en cadena nacional usando un martillo eléctrico durante horas para tratar de abrir la entraña de un cerro por la que pasaría el tren hacia Ocumare del Tuy.

TENÍA QUE SER ASÍ

La vergüenza de ser fragata

“En lo que parece ser una broma de April Fools Day, un barco patrullero de la Armada venezolana se hundió después de embestir a un crucero en el mar Caribe. El crucero, que no llevaba pasajeros a bordo en ese momento y tiene un casco reforzado para navegar a través de aguas heladas, sufrió daños mínimos en lo que la compañía operadora, Columbia Cruise Services, llamó un “acto de agresión … en aguas internacionales”.

Así inicia Joseph Trevithick, su nota del 1 de abril en el portal The Drive.

En Twitter (@DesdeLaCofa), el venezolano Antonio Pérez, oficial de la Armada en situación de retiro, tejió un hilo que ha sido amplísimamente aplaudido por buzos y navegaos:

-No creo que sea sustantivo que el crucero estuviese en Mar Territorial o en Zona Contigua. El buque de pasajeros goza del derecho de paso inocente. Quien tiene que dar más explicaciones es el comandante de la guardacostas. En todo buque hay un hombre que, en la hora de la emergencia o peligro en el mar, no puede acudir a otro hombre; hay un hombre que es el responsable en última instancia de una navegación segura, el rendimiento de la maquinaria, el disparo preciso y la moral de su tripulación. Él es el comandante, él es el buque. En eso consiste el privilegio, el prestigio y el peso de un comandante.

El Naiguatá se fue arrimando peligrosamente al Resolute, hubo disparos de advertencia, unos al aire y otros contra la chapa, sin mayores consecuencias. Llegó un momento en que la fragata deliberadamente empezó a darse topetazos contra el casco del crucero, para obligarlo a girar 180 grados, en un aparente intento por encaminarlo hacia territorio marítimo venezolano. Se autoflagelaba con furia bolivariana. Muy pronto comenzó a tomar agua, hasta que se hundió en una fosa de 70 metros de profundidad.

Los 45 tripulantes fueron rescatados con vida, pero las autoridades navales venezolanas no han explicado detalles.

Según comunicado de la operadora del buque, el Resolute no huyó, luego del hundimiento de la fragata. Durante más de una hora se mantuvo cerca de la escena. Notificó el hecho al Centro de Coordinación de Rescate Marítimo de Curazao (MRCC), encendió motores y el sistema de señales AIS (Automatic Identification System), aguardó instrucciones y luego recobró su rumbo hacia el puerto de Willemstad. Lo hizo solo después de recibir la orden de reanudar la travesía y de que ya no se le requeriría asistencia adicional. Columbia Cruise Services asegura que el Resolute permaneció en el área hasta que quedó claro que sus servicios no eran necesarios para ayudar en el rescate de los 45 miembros de la tripulación de la fragata.

Actualmente el Resolute se encuentra bajo la tutela de las autoridades de Curazao -jurisdicción de Países Bajos-, mientras se aclara el inccidente.

Mikhail Voytenko, redactor de Boletín Marítimo, concluyó en una actualización de su reporte: “No te metas con el Resolute … El capitán del crucero debe ser elogiado por su excepcional valentía personal y habilidades de navegación. Salvó a su tripulación de una prueba muy dura y se prendió fuego a sí mismo, porque él será el objetivo principal de la ira y las demandas de Venezuela, etc.”

APRIL FOOLS DAY

El primero de abril es el Día de los Tontos en Europa (lo que conocemos como Día de los Inocentes, los 28 de diciembre).

Vladimir Padrino, ministro de Defensa de Venezuela:

– Decidió embestir al buque de la Armada, lo que provocó el hundimiento.

-¿Qué hacía un buque cerca de la isla La Tortuga, donde se encuentra una pista de aterrizaje de 2.000 metros?

– De manera cobarde y criminal huyó del lugar de la colisión y no trató de rescatar a la tripulación del barco que se hundía.

Nicolás Maduro, comandante en jefe de las FANB:

– Es un acto de piratería internacional.

-Hay un poder superior, fuera de Curazao, que no deja acceder a las autoridades para identificar quiénes son las 160 personas dentro del barco, lo que va confirmando la hipótesis de que estaba siendo utilizado para traer mercenarios a las costas venezolanas y realizar ataques sorpresa contra unidades militares u objetivos políticos.

Jorge Arreaza, canciller venezolano:

-Venezuela exige a la jurisdicción de Países Bajos iniciar una investigación con respecto al incidente, considerado como una violación al derecho marítimo internacional.

Augusto Santos Silva, canciller de Portugal:

-Existen  versiones contradictorias de lo que ocurrió en realidad.

Alex Dudov, capitán del Resolute:

– Es un barco muy fácil de manejar, girable y receptivo.

Columbia Cruise Services:

– Es un acto de agresión en aguas internacionales.

Gaceta Oficial n° 41508 – Martes, 23 de octubre de 2018:

Ministerio del Poder Popular para la Defensa

Resoluciones Nros. 027102 y 027103, mediante las cuales se designan a los ciudadanos Profesionales Militares que en ellas se señalan, como responsables del manejo de los Fondos de Funcionamiento (Partidas 4.02, 4.03 y 4.04), que se giren a las Unidades Administradoras Desconcentradas, sin firma, que en ellas se indican. (Yermynce Aslenlly Granadillo Medina, Complejo Naval de Soporte Operacional, y Luis Eduardo Parra Calderón, Unidad Educativa Nacional Militar El Libertador).


 

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